03 · ESPAÑA · EN BUSCA DE LA LUZ

COSTA BRAVA

Calella de Palafrugell y Sa Tuna, Cadaqués, Costa Brava España

La costa de las impresiones silenciosas

Allí donde el Mediterráneo pasa del azul pálido y el turquesa a un azul marino profundo, y los pueblos de pescadores nunca cambiaron su alma por un brillo deslumbrante. Fue precisamente ese azul el que dio forma a la paleta de nuestra colección de verano.

Calella de Palafrugell conserva las fachadas blancas de sus casas de pescadores, y en la arena siguen varadas las barcas. Un poco más al norte, la más apacible Sa Tuna permanece casi intacta. Fue precisamente esta parte de la costa la que, durante toda su vida, atrajo a Salvador Dalí de vuelta a su Cadaqués.

Las casas de piedra abovedadas a lo largo de Port Bo, conocidas como les voltes, daban antaño refugio a los pescadores que remendaban redes y vendían la pesca del día. En julio, esa misma línea de costa se llena de emoción durante la fiesta local de La Cantada d'Havaneres, que rescata las raíces de las antiguas canciones marineras sobre la emigración a Cuba, entonadas mientras el sol empieza a ponerse.

Más adelante, a lo largo de la costa, se extiende el pueblo blanco y pintoresco de Cadaqués, que durante décadas atrajo e inspiró a Salvador Dalí. Fue precisamente aquí, en la cercana Portlligat, donde él y su musa Gala crearon su hogar a partir de varias antiguas cabañas de pescadores unidas entre sí. En el patio de piedra se alza la figura de un enorme huevo blanco de escayola, y sobre la terraza un viejo olivo extiende sus ramas frondosas. La casa está hoy abierta al público y se conoce como Casa-Museu Dalí.

AURÉM recomienda: ir muy temprano por la mañana, cuando las barcas todavía están en el mar y las terrazas permanecen en silencio, libres del bullicio turístico. Al final del día, este es uno de los lugares más hermosos para contemplar cómo el sol tiñe las montañas de un resplandor dorado.

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